sábado, 24 de enero de 2015

Importancia de la amistad

Desde los principios de la humanidad, el hombre como todo ser vivo necesitó la provisión de Alimentos para poder subsistir, teniendo para ello la idea de formar Grupos o Comunidades que le permitiían obtener mejores y mayor cantidad de recursos, además de cumplir la función vital de Relacionarse con otros y con el medio, y teniendo la posibilidad de la Reproducción para garantizar la subsistencia y contiunidad de la especie.

Entre estos vínculos el más importante es el del Grupo Social Primario que conformamos con nuestra familia, que nos brinda los cuidados básicos y necesarios para nuestros primeros años de vida en lo que respecta a Alimentación, Abrigo e Higiene, y posteriormente, y propiciado por la Educación Inicial, comenzamos a formar otros lazos con nuevas personas.
En este momento es que tenemos el respeto y acatamos las órdenes de otros adultos (los Maestros o Docentes) y comenzamos a relacionarnos con otros individuos de nuestra edad, formando los primeros lazos de Amistad, una de las formas de relacionarnos en la Vida Social y teniendo estos vínculos distinta importancia dependiendo la edad de la persona.
Este es uno de los lazos más variados, subjetivos y enriquecidos de las personas, ya que si bien la familia no se elige, la amistad sí, y todos elegimos con quien relacionarnos, cómo, en quien confiar y con quienes tendremos una ayuda o un consejo cuando más lo necesitamos, además de compartir distintos momentos de nuestra vida más allá de la familia, desde diversiones hasta situaciones dolorosas.
Si bien se pueden considerar distintas Situaciones Amistosas en distintas etapas de nuestra vida, lo cierto es que no en todas ellas está establecido que haya una Amistad, sino que para ello tiene que existir un sentido de pertenencia y un vínculo entre ambos miembros de la misma y un consentimiento entre ambos de que así sea.



jueves, 23 de octubre de 2014

Realidad y fantasía

La gente consume drogas porque quiere cambiar algo acerca de su vida. Piensan que las drogas son una solución. Pero a fin de cuentas, las drogas se convierten en el problema.
Por difícil que sea para alguien hacer frente a sus problemas, las consecuencias del consumo de drogas siempre serán peores que el problema que está tratando de resolver con ellas. La respuesta verdadera es conocer los hechos y no consumir drogas en primera instancia.
Una mentira que se ha dicho acerca de las drogas es que ayudan a que una persona sea más creativa. La verdad es bastante diferente.
Alguien que está triste podría usar drogas para obtener un sentimiento de felicidad, pero no funciona. Las drogas pueden elevar a una persona a una falsa alegría, pero cuando el efecto de la droga desaparece, él o ella cae incluso más abajo que antes. Al final, las drogas destrozarán completamente su creatividad.





Las adicciones pueden causar discapacidades que podrían afectar tu vida para siempre, además de muchos inconvenientes en tu vida y la de tu familia. ¿Has pensado en las consecuencias de aceptar la invitación a consumir drogas? ¿Imaginas tu vida sin poder hacer las cosas que más te gustan, como ir a un concierto, salir a bailar o ir a una fiesta? Los daños que provocan las drogas pueden ser graves e irreversibles.
Todas las drogas causan discapacidad, unas son más visibles que otras pero todas las drogas afectan, por ejemplo, el alcohol causa afectaciones graves en el hígado; el tabaco provoca cáncer; la mariguana altera la coordinación, ocasiona ataques de pánico y esquizofrenia; la cocaína produce afecciones neurológicas, psicosis e infertilidad, las metanfetaminas causan lesiones cerebro y cardiovasculares en tan solo un año de consumo, y los inhalables pueden provocar insuficiencia renal y muerte súbita. 
Y porque quieres seguir asiéndole daño a tu cuerpo porque hundirte en las drogas cuando puedes ser feliz con otras cosas. 

viernes, 17 de octubre de 2014

¿Quién soy yo?

Cuantas veces te has hecho esa pregunta, puedo asegurar que nunca pues es momento de vernos y reflexionar si realmente esa persona que vemos en el espejo somos lo que queremos ser.
Cuando te preguntan ¿Quién eres? Luego respondes tu nombre, tu edad, de donde eres pero eso no es lo que queremos conocer si no realmente quien eres tal vez una persona alegre, divertida, enojona, sincera, seria, sentimental . Eso es lo que tienes que averiguar en ti ¿Quién eres?
Una persona que se llega a conocer bien no se deja llevar por influencias de “sus amigos” no porque tu mejor amiga traiga un corte de pelo nueva tú vas o irte a ser ese mismo corte, o porque se  haya tatuado tú vas  hacer lo mismo tienes que conocerte y amarte tal como eres sabes eres perfecto porque siempre te tienes que buscar peros  porque quieres andar  imitando.
Te invito a que revises cuales es tu actitud predominante: que te dices cuando te equivocas, cuando no te gustas, cuando te arrepientes de algo. Cómo te evalúas, qué grado de confianza tienes en ti y en tus capacidades. Qué tanto te comparas con otros….
Lo importante ahora no es decirnos. Estoy mal, porque no me valoro. Seria entrar en un círculo vicioso. Lo que hoy podemos decir es: puedo aceptarme, mirarme a mí mismo con AMOR. Puedo empezar a quererme más, a DARME CUENTA  de cómo me miro y preguntarme si deseo cambiar.

sábado, 11 de octubre de 2014

Me reconozco y me acepto

  Darme cuenta de que soy único  implica reconocer que todo lo que en mi fluye es producto de lo que yo elijo ver, oír, decir, hacer, pensar, imaginar.
Darme cuenta de que aquello que digo no poder  hacer en realidad es producto de la creencia de que “NO SOY CAPAZ” de hacerlo, es avanzar en el camino del reconocimiento de mi propio poder personal.
“No puedo……..” me debilitan, me acobardan, me hacen desvalido . cuando digo “ no quiero” afirmo mi poder de negación. Ambas actitudes son exactamente opuestas en sus resultados para mi autoestima.


El  asunto es no negarme la oportunidad de reconocer y de aprender nuevas actitudes arriesgándome a ser distintos  si así lo veo necesario. Pero antes de aprender cosas nuevas necesito reconocer lo que es, lo que está y aceptarlo con amor y consideración hacia mí.
En otras palabras, se trata de que por la vía de la experiencia me afirme y pueda decir “este  soy yo”. “Me pertenezco y puedo manejarme, luego entonces: yo soy yo (AUTÉNTICAMENTE) y yo estoy bien”.